Filosofía Rosacruz

 Orígenes del Rosacrucismo

 

 

 

El Rosacrucismo se remonta en sus origenes al antiguo Egipto en las escuelas de misterios de conocimientos secretos, establecidas durante el reinado de Thumose III, hacia el 1500 antes de Cristo. Su sucesor Amenhotep IV, maestro también de las escuelas de misterios, y que "abolió el politeísmo", es considerado por los rosacruces como su tradicional Gran Maestro del antiguo Egipto. Ekhnatón estableció el culto monoteísta a través de rituales y ceremonias, para que los participantes tuvieran contacto con el Aeón Solar, estableciendo la Iniciación  del Alto Sacerdocio del Fuego; lo que se convertirá en el compendio del conocimiento de los mundos internos del hombre, condensados en la Magia Ceremonial y ritualista. 

 

Melquisedec, Enoch, Isaías, Ezequiel, entre otros grandes Maestros de la antiguedad, hicieron posible determinar los métodos, las técnicas, procedimientos y rituales  que se convirtieron en los principios y fundamentos de la Alta Iniciación.

 

Se han encontrado varios pergaminos, en los cuales están contenidos escritos simbólicos y de gran riqueza de fundamentos y Doctrinas esotéricas. El Maestro Huiracocha en su libro La Iglesia Gnóstica escribe al respecto:...[...] Los Antiguos, es decir, los Iniciados anteriores a los Griegos, tenían tres clases de escritura, la Epistolagráfica, la Hirarográfica y la Hieroglificográfica. La primera era común a todos. La segunda era usada por los hombres jerárquicos y la tercera sólo por los Iniciados.[...] 

 

La Hermandad de la Orden Rosacruz se extendió a Palestina, los Ophitas, los Esenios que se conocían como "Los blancos", de allí a Grecia y Roma después de Cristo, se perpetuó en las sectas gnósticas adversarios irreconciliables de la Iglesia Católica Universal creada mediante el Edicto de Milán en 313 por el emperador Constantino como un acto polìtico de legitimar el avance del cristianismo. El emperador Constantino Convocó el Primer Concilio de Nicea en 325, que otorgó legitimidad al cristianismo en el Imperio romano por primera vez.

 

El emperador Constantino consideraba que era su deber como emperador, designado por Dios para ello, calmar los desórdenes religiosos, y por ello convocó el Primer Concilio de Nicea (20 de mayo al 25 de julio de 325) para terminar con algunos de los problemas doctrinales que infectaban la Iglesia de los primeros siglos, especialmente el arrianismo. El emperador Constantino considera que este concilio era esencial para la expansión de esta religión y a la cual su madre se había adherido.

 

Durante la "tenebrosa" Edad Media, las misteriosas enseñanzas Rosacruz vivieron en clandestinidad, soterradas bajo diversidad de nombres esotéricos.  Se fue transmitiendo secretamente hasta su estructuración en ei siglo XVII (años 1614 a 1623).

 

La transferencia de conocimiento y sabiduría entre el antiguo Egipto y posteriores civilizaciones y culturas como La Griega, hicieron posible la continuación de La SAGRADA TRADICIÓN iNICIÁTICA, y que ésta perdurará a través de las diferentes culturas y civilizaciones remontándose en el tiempo, ese devenir en el tiempo converge en los manifiestos la «Fama Fraternitatis», la «Confessio Fraternitatis» y las «Bodas Químicas de Christian Rosenkreutz», aparecidos respectivamente en 1614, 1615 y 1616. 

 

Es importante notar que los Centros de Misterios trabajaban siempre a puerta cerrada. Eran ocultos y funcionaban a escondidas del conglomerado humano, Uno no podía solicitar la admisión para llegar a ser un iniciado, como uno la solicita hoy para entrar en la universidad. Los candidatos eran elegidos, y después tenían que someterse a un entrenamiento de clausura, retirados del mundo exterior por muros que los recluían. En tal entorno el estudiante se hacía muy dependiente de su maestro. La sabiduría de la iniciación de los maestros era estrictamente secreta. Su traición conllevaba la pena de muerte. Ese sistema funcionó durante largas épocas.

 

Había Centros de Misterios en muchos, muchos lugares. Los había de diferentes rangos, y eran guiados por iniciados de diferentes rangos. Había lo que podría llamar pequeños Iniciados y Grandes Iniciados. Iniciados de un determinado rango, como los Maestros espirituales que alcanzaban el grado de Adepto, recibirían enseñanzas de Arcángeles de un grado similar, de tal forma que sus enseñanzas o guíaban a grupos de diferentes escuelas iniciáticas. Había siete Iniciados principales. Cada una de estas elevadas individualidades a su vez se turnaban en la guía de una civilización entera. Uno de los más grandes de estos siete era Zaratustra, que guió a la antigua civilización Persa. Otros hicieron lo mismo en diferentes épocas para otras civilizaciones. Como Buddha para Oriente; Krishna en la antigua India; Moisés y el gran Maestro que encarna el Logos: Jesús, para el Medio-Oriente. Y los Maestros ocultistas en la edad media para Europa.

 

El célebre autor francés Edouard Schuré escribió un maravilloso libro, Los Grandes Iniciados, con descripciones hermosas y sensibles de sus vidas y trabajos. Aunque escrito hace casi un siglo, este libro es aún un clásico, y de lectura altamente recomendada. Para comprender todo el proceso de transición y transferencia de los Grandes Secretos y Claves Iniciáticas.

 

En el transcurso del tiempo, los Iniciados en los Centros de Misterios encontraron que cada vez se hacía más difícil mantener el contacto con el mundo espiritual. Los Centros de Misterios comenzaron gradualmente a esfumarse, a degenerar. Varios de hecho cerraron. ¿Por qué sucedió esto? Era el resultado de la evolución de la conciencia humana. En la época en que los Misterios florecieron, la conciencia de la gente difería marcadamente de la nuestra. Poseían un antiguo tipo de conciencia como de soñadores. Nosotros contamos con medios y recursos como el desarrollo tecnológico, que nos brinda información y estimulación en el mundo sensible, eso nos hace dependientes de los aspectos tecnológicos y nos aleja de la realidad y mundo interior que poseemos.

 

En la antigüedad, los mystos (candidatos a la Iniciación) eran más soñadores, pero aquello no evitó que hicieran su trabajo. Este tipo de ensoñamiento con la clarividencia espontánea asociada era una condición para los Iniciados en los Altos Misterios. Si uno lee la literatura Griega, uno puede ver que no tenían nada que ver con lo que tenemos hoy, no solo en lo que respecta al contenido, sino la manera completa de mirar al mundo. Un hito en este proceso gradual de despertar es el trabajo de Aristóteles (350 a.C.) Después en la época Romana la conciencia se hizo más parecida a la que tenemos hoy en día. En el presente estamos más despiertos en el mundo sensible de lo que los Romanos lo estuvieron jamás, y este proceso de despertar es probable que continúe a más en el futuro. Pero nuestra conciencia despierta es incompatible con la antigua forma de clarividencia. Al hacerse más despierta la conciencia de la gente al mundo material, el contacto con el mundo espiritual se hizo cada vez más tenue. Había un peligro real de que el contacto con el mundo espiritual cesase completamente. Deberíamos reconocer que esta evolución era necesaria para introducir la posibilidad de la libertad espiritual humana. Pero la completa pérdida de contacto con el mundo espiritual habría implicado un horrible futuro para la humanidad y para la tierra. 

 

La Misión de la Fraternitas Rosicruciana Antiqua es la de preservar, mantener y continuar con  la  Sagrada  Tradición   Iniciática y a la que todos sus guías y Maestros se han dedicado a cumplir con especial dedicación y entrega. Los Maestros Rosacruces han sabido que su función y aporte es en servicio a La Luz Espiritual, en servicio al Gran Pleroma.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Estela de la Revelación.

 

Varias órdenes se han basado y se han nutrido de las enseñanzas y fundamentos Rosacruz. Entre ellas está La Masonería, fundada como Sociedad secreta organizada hacia el 1717. La Masonería tomó algunos elementos de La Orden Rosacruz, como el nombre del grado 18 en el rito escocés llamado "Caballero Rosacruz", pero La Masonería es una organización independiente al Rosacrucismo.

 

 

      Culto e Iniciación Solar

 

 

La Orden de La Rosa y La Cruz lleva a cada aspirante a alcanzar la Iniciación en los Mundos Internos, y unirse a la Voluntad del Padre de toda Paternidad de la Luz; es decir, alcanzar la realización y concienciación en su Sendero Iniciático, del Logos Solar.

 

Desde la antiguedad el Rosacrucismo ha llevado al ser humano a vivir en él la experiencia del Logos Solar, del principio generador de todo lo visible e invisible. La Rosacruz aviva en el ser humano, en la Cruz de su materia (cuerpo físico), la chispa divina resguardada en los mundos internos, el florecimiento de La Rosa (espíritu).

 

Jesús, como gran Maestro Gnóstico Rosacruz (que jamás fundó la religión Católica), enfocó todo su esfuerzo para llevar a la humanidad a la experiencia del Cristo-Logos, a la realización de la Seidad-divina en cada uno.

 

Jesús en La Pistis Sophia habla de los diferentes planos y Aeones. En sus descripciones encontramos los MUNDOS: 1º) Mundo de Dios 2º) Mundo de los Espíritus Virginales 3º) Mundo del Espíritu Divino 4º) Mundo del Espíritu de Vida 5º) Mundo del Pensamiento 6º) Mundo del Deseo 7º) Mundo Físico. Y los PERIODOS CÓSMICOS: 1º) Periodo de Saturno 2º) Periodo Solar 3º) Periodo Lunar 4º) Periodo Terrestre 5º) Periodo de Júpiter 6º) Periodo de Venus 7º) Periodo de Vulcano.

 

El Rosacrucismo ha formado y enseñado a sus adeptos los fundamentos del Logos-Solar, y a la realización del Logos en cada Rosa-Cruz. Para ello, los Maestros Rosa-Cruz, establecieron estudios, prácticas, Ceremonias y Rituales secretos, que establecieron como procedimientos a cumplir en desarrollo de los Grados Iniciáticos establecidos desde el Neófito hasta Apostol y Maestro.

 

Rosacrucismo y la Iglesia Gnóstica

 

La Orden Rosa-Cruz al establecer toda una serie de procesos y prácticas que cada miembro de la Orden debía hecer y realizar, también estableció en su estructura orgánica Superior, la denominada Iglesia Gnóstica, en donde los discípulos eran formados en los Misterios Mayores y proseguirían con la Tradición de las iniciaciones comenzadas desde el antiguo Egipto. 

 

La Iglesia Gnóstica como la parte más interna de la Orden Rosa-Cruz, se estructura para preservar en el tiempo y sobre éste, los fundamentos y principios del Sacerdocio del Fuego instaurado en la antiguedad por Melquisedec.

 

El Sacerdocio del Fuego ha sido preservado desde entonces, por los Maestros de la Sagrada Tradición 

 

 

 

 

 

 

          Nuestro Presente

Desde los Manifiestos sacados a la luz pública por los Rosacruces alemanes del siglo XVII, entre  los años 1614 y 1616, hicieron explícita la filosofía que guía a los adeptos e iniciados en el Sendero de la Rosacruz. Los Rosacruces se dieron a conocer por medio de la publicación de tres Manifiestos que llegaron a ser célebres: la «Fama Fraternitatis», la «Confessio Fraternitatis» y las «Bodas Químicas de Christian Rosenkreutz», aparecidos respectivamente en 1614, 1615 y 1616. 

 

Uno de los dos Grandes Iniciados que son los guías de la vida espiritual del Mundo Espiritual es bastante conocido. Su nombre es Christian Rosenkreut. Vivió en la Edad Media, y según Rudolf Steiner, se ha reencarnado varias veces desde entonces. Sentía que su misión era hacer posible para cada ser humano, sin importar dónde está en la vida moderna, elevarse a alturas espirituales. Sus enseñanzas Rosacruces se daban en la forma de simbolismos alquímicos. Los estudiantes Rosacruces podían continuar con su trabajo profesional en el mundo exotérico a la luz del día, pero después en reuniones especiales, en determinados momentos podían trabajar en lograr el contacto con el mundo espiritual. En aquella época, el secreto aún era requerido, aunque esto no se debía a los valores intrínsecos, sino que servía como protección contra los despiadados ataques de la Inquisición, que perseguía todo lo que se desviara de la fe Católica Romana prescrita con los castigos más crueles. 

 

Varios Maestros Rosacruz describen el trabajo de Christian Rosenkreutz como en armonía con la voluntad de San Miguel.  Goethe en el libro "Los Secretos", plantea la pregunta: “¿Quién pone las rosas en la cruz?” .  Varios Maestros Rosacruz mencionan a Christian Rosenkreutz, y afirman que Christian Rosenkreutz es un ayudante espiritual activo también en la época actual. 

 

La «Fama Fraternitatis» está dirigida a los responsables políticos, religiosos, y también, a los científicos de la época. Por medio de una contemplación bastante negativa de la situación general de Europa, revela la existencia de la Orden de la Rosa-Cruz a través de la historia alegórica de Christian Rosenkreutz (1378-1484), desde el periplo que le llevó a recorrer el mundo antes de dar vida a la Fraternidad Rosacruz, hasta el descubrimiento de su tumba. Este Manifiesto llama a una «Reforma Universal».

 

La «Confessio Fraternitatis» complementa el primer Manifiesto, insistiendo por una parte en la necesidad de la regeneración del Hombre y de la sociedad, e indicando por otra, que la Fraternidad de la RosaCruz posee una ciencia filosófica que permite que se lleve a cabo esta Regeneración. Está dirigido ante todo a los buscadores deseosos de participar en los trabajos de la Orden y de obrar por el bienestar de la Humanidad. El aspecto profético de este texto intrigó grandemente a los eruditos de la época.

 

Las «Bodas Químicas de Christian Rosenkreutz», escritas en un estilo muy diferente a los dos primeros Manifiestos, relatan un viaje iniciático que representa la búsqueda de la Iluminación. Este periplo de siete días se desarrolla en gran parte en un misterioso castillo dónde van a celebrarse las bodas de un rey y una reina. En términos simbólicos, las «Bodas Químicas» relatan el recorrido espiritual que conduce a todo Iniciado a realizar la unión entre su alma (la esposa) y Dios (el esposo).

 

La «Positio Fraternitatis Rosae Crucis» no es un ensayo escatológico. En manera alguna es apocalíptico. Como acabamos de decir, su fi-nalidad es establecer nuestra posición ante el estado del mundo actual y poner de relieve lo que nos parece preocupante para su porvenir. Como hicieron en su época nuestros hermanos del pasado, deseamos hacer un llamamiento al humanismo y a la espiritualidad, porque estamos convencidos de que el individualismo y el materialismo que prevalecen hoy en día en las sociedades modernas no pueden aportar a los hombres la felicidad a la que legítimamente aspiran. Alguien podría pensar que esta «Positio» es alarmista, pero «no existe peor sordo que quien no quiere oír y peor ciego que quien no quiere ver».

 

Los manifiestos surgieron de la intención de hacer extensiva y posible la Alta Iniciación en los Altos Misterios a toda la humanidad. Ya que las distintas religiones habían alejado al ser humano de la experiencia de Dios. 

 

Desde la antiguedad el Rosacrucismo ha llevado al ser humano a vivir en él la experiencia del Logos Solar, del principio generador de todo lo visible e invisible. La Rosacruz aviva en el ser humano, la chispa divina resguardada en los mundos internos. 

 

Las enseñanzas Rosacruces, siempre se han fundamentado en la tradición, es decir, en las enseñanzas milenarias generadas y preservadas por los grandes Maestros de La Luz Espiritual, a través de tres principios esenciales: "La Magia", "las enseñanzas Herméticas que toman como La Tradición (La Cábalah) y la Alquimia; que han tendido sus bases  ante dos palabras, Hermetismo y Cábala. La Alta Magia no es un compendio de divagaciones más o menos espiritistas, arbitrariamente erigidas en dogma absoluto: es una síntesis general, hipotética pero racional, doblemente fundada en la observación positiva y la inducción por analogía. A través de la infinita diversidad de modas transitorias y formas efímeras, la Cábala distingue y proclama la unidad del Ser, se remonta a su causa esencial y halla la ley de sus armonías en el antagonismo relativamente equilibrado de las fuerzas contrarias.

 

Solicitadas para el equilibrio, nunca los poderes naturales lo consiguen de manera integral: el equilibrio absoluto sería el reposo estéril y la verdadera muerte. Pero en verdad no se puede negar la Vida, negar el movimiento. Preponderancia alterna de dos fuerzas, en apariencia hostiles, y que, tendiendo el equilibrio, no cesan de oscilar a un lado y a otro: tal es la causa eficiente del Movimiento y la Vida. ¡Acción y reacción! La lucha de los contrarios tiene la fecundidad de un abrazo sexual: el amor es un combate. La Magia admite tres mundos o esferas de actividad: 1)El mundo divino de las causas,    2) El mundo intelectual de los pensamientos, 3) El mundo sensible de los fenómenos.

 

Uno en su esencia, triple en sus manifestaciones, el Ser es lógico y las cosas de lo alto son análogas y proporcionales a las cosas de abajo, de manera que una misma causa engendra, en cada uno de los tres mundos, series de efectos correspondientes y rigurosamente determinables por cálculos analógicos. Este es el punto de partida de la Alta Magia, esta álgebra de ideas.