Misterios Egipcios, Osiris, Isis y Horus por  Carmen Bermúdez

 

A lo largo de la historia tanto antes como después de Jesús El Cristo, todas las religiones han tenido y tienen una serie de ceremonias y sacramentos, cuya finalidad es preparar al discípulo para la comprensión de los misterios de la divinidad en el sexo, por consiguiente la religión egipcia no escapa de esto.

Si nos remontamos al antiguo Egipto nos encontraremos con los misterios de Osiris, Isis y Horus, personajes importantes que integran la llamada Tríada de Habidos. Osiris e Isis son los padres de todos los misterios y todos los dioses se han originado de estos dos y de su hijo Horus.

OSIRIS: es el dios supremo que constituye el concepto egipcio mas elevado de la divinidad por abarcar todo el campo del pensamiento físico y metafísico, es el fuego creador divino y se le conoció con diferentes nombres a través del tiempo en diferentes culturas (Mitra, Brahma, Adonis, Apolo, Odin, etc.).

Se le consideraba un dios que moría y resucitaba anualmente, era la divinidad que daba a los hombres, una esperanza cierta de resurrección.

ISIS: es le diosa egipcia esposa y hermana de Osiris y madre de Horus. Es la diosa lunar, la virgen, la materia, la madre que otorga vida y salud, es la personificación de la naturaleza y del cosmos como principio femenino. Símbolo de la fecundidad, del amor maternal y de la fe conyugal, es el espíritu que fecunda las semillas y la inteligencia.

HORUS: es el dios solar, hijo de Osiris e Isis, es el Logos, el Verbo y el símbolo de la Luz. Se le representa con cabeza de halcón y llevando el disco emblemático solar sobre su frente. En el mito osiriano, éste entabla una batalla con Seth (lado oscuro) por el imperio del mundo y para vengar la muerte de su padre, por eso simboliza el sol naciente, en su doble carácter de vencedor de las tinieblas y como elemento renovador de la vida. Estos misterios no son más que referencias a la energía creadora, generadora o sexual, la religión (de religare, religar, reunirse al punto de partida) que adora el misterio de la vida y de la creación que es la adoración al poder creador omnipotente.

Es el concepto del sexo divino, mediante el cual, el hombre puede llegar a ver a Dios frente a frente sin morir. Osiris es el Fuego-Luz en todo el cuerpo, en cada una de las células. El dios vivo que mora en nuestro cuerpo, en nuestro templo como fuego y Luz en la energía sexual. En ese fuego, en esa luz se encuentra la vida y la muerte, la generación, la regeneración y todo lo que es, lo que fue y lo que será. Se dice que cuando Isis “murió” fue sepultada en un bosque cerca de Menfis y sobre su tumba se erigió una estatua con un velo negro desde los pies a la cabeza; debajo tenía estas palabras “Yo soy todo lo que fui y lo que será y nadie entre los mortales se atrevió a levantar el velo”.

Todos los misterios se ocultan bajo ese velo. Si el hombre persiste en su ansia de divinizarse, podrá ver detrás de ese velo y así la Luz brillará a través de éste. El amante de la verdad puede y podrá levantar ese velo y si lo logra, encontrará el Fuego Sagrado para así llegar a conocer a Dios dentro de sí mismo, dentro de su propio cuerpo que es el templo del espíritu, el Templo del Dios Vivo.

Atreveos a encontrar ese Fuego Sagrado dentro de vosotros para poder impulsar vuestro ser interno y así religarnos a Dios.

 

 

 

TAROT, portal de conocimiento por Fernando Roverano

 

Tal vez tocar este tema sea de gran responsabilidad, caracterizándose por ser tan complejo como polémico. A través de la historia son incontables los autores que han publicado escritos, libros y conceptos, sobre este profundo y trascendente conocimiento, sin lugar a duda cada uno influenciado por su propia visión de la vida, su entorno, su cultura, así como su educación religiosa, prueba de ello es la gran variedad de diseños así como de interpretaciones que existen sobre el Tarot. Pero nuestro trabajo será enfocado con una visión universal, tratando de apartarnos de esos preconceptos que ponen fronteras a nuestra consciencia.

Si observáramos todos los Tarot existentes notaríamos que poseen un orden y una raíz común, independientemente del entorno cultural de donde procedan, aunque claramente influenciados por éste, lo que de alguna u otra forma crea una polémica sobre su origen.

Lo que no podemos discutir es que se trate de un conocimiento reciente, como ha sido atribuido a la época medieval, toda sabiduría mística-universal se pierde en el tiempo, como arquetipos poderosos de conocimiento que son asimilados por cada cultura e interpretados por ésta a través de analogías con su propio entorno. Su origen egipcio tal vez sea el que toma más fuerza, pues el gran conocimiento de este pueblo, su visión universal de la creación y su conexión con la divinidad, son indudablemente argumentos de gran peso, no pensemos como creadores, pues el Tarot no es una creación humana, sino como herederos, preservadores e impulsores de éste. No olvidemos que Moisés se formó en Egipto y es considerado el receptor y precursor de la Cábala, sabiduría inseparable del Tarot. Apartándonos un poco de su historia entremos concretamente en su análisis, como todos sabemos el Tarot está estructurado en 78 figuras o cartas, las cuales se dividen en 22 Arcanos Mayores y 56 menores, es importante definir el término Arcano, pues éste significa “misterio a develar” y esto se refiere al poder arquetípico de cada figura o sea a la poderosa información que posee en su contenido profundo que se activa a través del subconsciente.

A modo de ejemplo simple y mundano si tomamos la bandera de un país, como símbolo arquetípico, en él estarían encerradas todas las experiencias de este país así como de sus integrantes, y si viviéramos en un país extranjero, el hecho de observar esa bandera luego de un largo período de ausencia, nos conectaría indudablemente con toda la información arquetípica que ella despierta de nuestro pasado, removiendo nuestro subconsciente. De manera analógica podemos llevar este ejemplo al Tarot, como representación arquetípica de la evolución de la humanidad. Para conectarnos profundamente a esta sabiduría, es indispensable, poseer un conocimiento al menos general de Cábala, la cual nos devela el camino de la creación y el retorno a la fuente primordial, pues el Tarot se identifica con los llamados senderos o caminos que debemos transitar para alcanzar el anhelado cielo de Dios. Pues sí, cada uno de los 22 Arcanos Mayores del Tarot es una representación arquetípica de los pasos a seguir, los obstáculos a superar, las tentaciones a dominar, las virtudes a desarrollar, etc., que la condición humana necesita transitar para alcanzar su realización. Afortunadamente, en la alborada de una nueva consciencia para el hombre, poco a poco se van desintegrando los velos que impiden ver la realidad de los mundos suprafísicos.

Lamentablemente la mala utilización de los conceptos y la superficialidad aplicada al Tarot, le han creado una imagen desprestigiada, vinculándolo a la superchería y habladuría, limitándolo solo a la adivinación de los aspectos vanos de la vida. Si bien éste puede transformarse en una herramienta importante de guía a través de la consulta en el camino evolutivo de cada ser, debe realizarse bajo la premisa de lo sagrado, con la debida preparación y conocimiento necesario y bajo una profunda mística de servicio.

En las siguientes ediciones de la revista ROSA-CRUZ analizaremos cada uno de los Arcanos Mayores para contribuir en el desarrollo de este conocimiento tan provechoso para el crecimiento tanto individual como colectivo de la humanidad.

 

 

 

 

El Cuerpo Mental por Blanca Rojas

 

 

¿Qué es el cuerpo mental?

Es el vehiculo desde donde nuestro yo superior se expresa como intelecto concreto, es decir donde se desenvuelven los poderes de la mente, la memoria y la imaginación. En individuos espiritualmente evolucionados sirve como vehiculo separado donde puede actuar independientemente del físico y del astral. Tiene forma ovoide y desde una visión clarividente, es semejante a una neblina que bordea el cuerpo físico, la porción que sobresale se denomina aura mental.

Las partículas que componen el cuerpo mental están en continuo y constante movimiento. En la vida diaria se viven diferentes acontecimientos y situaciones, pese a ello, la utilidad conciente que se le da a la mente es muy escasa, nos desenvolvemos más sobre la base de formas mentales, creadas a través de costumbres y hábitos, moviéndonos por la misma inercia, sin preguntarnos por que hicimos tal o cual cosa, ya que es poca la consciencia que realmente tenemos sobre el cuerpo mental.

La capacidad de la mente no obedece a leyes físicas, sino a la potencialidad desarrollada por cada individuo, por consiguiente la única y real diferencia entre los seres humanos como tal, está en la posibilidad de que cada uno domine y controle su mente. A través del cuerpo mental, el individuo crea las llamadas formas mentales, los pensamientos, por ejemplo, son llamados entidades vivientes temporales de relativa intensidad de acuerdo al nivel de evolución del individuo que las crea. Estos pensamientos se mueven en el plano mental a través de la esencia elemental que es la vida seminteligente que vivifica la materia del cuerpo mental, que responde a la influencia del pensamiento humano.

Cuando tenemos pensamientos que son muy precisos, creamos formas definidas y perfectas; es la fuerza y la carga emocional del pensamiento lo que determina el tamaño de la forma mental. Igualmente, la vida de un pensamiento depende de la cantidad de tiempo que se le dedique, de tal manera que un pensamiento alimentado por mucho tiempo puede llegar a adquirir vida propia influyendo determinantemente en nuestra vida. Así tenemos que la cantidad de pensamientos marca el crecimiento de la mente y la calidad determina la clase de materia mental utilizada.

Las formas mentales similares se atraen entre sí, lo cual significa que pensamientos positivos atraen otros de igual tenor y actúan como protección de aquellos con contenido negativo, de igual forma los pensamientos negativos atraen mayor negatividad, lo cual dificultad la fluidez de ideas positivas.

Es importante mencionar que los pensamientos, bien sean positivos o negativos, no solo afectan al que los emite sino también a quien van dirigidos. Es necesario entender que la intensidad de un pensamiento no es afectada por la distancia, de tal manera que un pensamiento de amor, positivo o de amistad emitido hacia otro individuo, potencia lazos de unión. En términos generales, podemos decir que consciente o inconcientemente estamos generando pensamientos, por eso nos influenciamos unos a otros, de tal forma que unas personas piensan en un sentido y lo dirigen a los demás. Estos pensamientos entran en otros individuos que también los alimentan y así se va generando un movimiento mental que puede llegar a ser de gran fuerza.

Es necesario crear conciencia de la necesidad de controlar la mente, pues las imágenes mentales y pensamientos condicionan nuestra realidad como seres humanos y seres espirituales, ya que es uno mismo el que afecta su cuerpo mental. Somos nosotros los que fijamos el ritmo de vibración de nuestra mente. Si piensa en verdad, la mentira no puede ser alojada en su mente; si piensa en amor, el odio no puede perturbarla; si piensa en sabiduría, la ignorancia no puede paralizarlo. El conocimiento y el manejo del cuerpo mental conduce a reconocerse a sí mismo como manifestación externa y también como realidad interna, es decir aprende a identificarse con su Yo interior. De tal manera, que una mente orientada y disciplinada logra conocer el origen de sus pensamientos, lo cual le permite decidir admitirlos o rechazarlos.

¿Qué se puede hacer para controlar la mente?

Existen, indudablemente, ciertos puntos sumamente básicos que permiten realizar el trabajo mental y en la medida en que se va descubriendo, en esa misma medida se da apertura a un camino infinito lleno de sorpresas y de conquistas, pero este es un trabajo que corresponde a cada individuo por sí solo. El primer paso que hay que dar es: Conocerse. En este sentido se tiene que:

• 1- Mantener serena la mente, para realmente lograr controlarla, puesto que la mayoría de las veces se salta de un pensamiento a otro sin control alguno. Es adquirir el hábito de pensar en forma pausada sin precipitación alguna.

• 2- Es preciso ejercitar la mente, puesto que así como ejercitamos los músculos mediante ejercicios gimnásticos, de igual manera el hecho de pensar conscientemente desarrolla dominio mental, por ejemplo mediante ejercicios de concentración y visualización.

• 3- Hacer conciencia de lo que se piensa, a través de la vigilancia permanente de los pensamientos, es decir que tipo de pensamientos se tienen, si es obra del mismo individuo que los piensa o son creados por otros.

• 4- Emplear la voluntad para controlar y dominar la mente, ya que una vez que se hace conciencia de lo que se piensa y cuanto se piensa, el siguiente paso de ese trabajo es seleccionar lo que se debe pensar, y ello solo es factible mediante la voluntad. De tal manera, que si el pensador es obedecido por la mente, se está en presencia de la real función de ésta: Convertir al ser humano en creador.

El desarrollo y evolución de la mente en el ser humano es posible con el trabajo desde afuera, sin embargo, la obra en su mayor parte es el resultado de la actividad de su propia conciencia. De allí, que cualquier individuo que desee un cuerpo mental fuerte, vitalizado, activo y capaz de captar las ideas más elevadas, ha de procurar constantemente adquirir un recto modo de pensar. De allí, la importancia que tiene la mente en el proceso de evolución espiritual, puesto que un individuo prudente que vigile sus pensamientos con el mayor cuidado, comprende que su mente es un poderoso instrumento de cuyo empleo correcto es responsable, y es su deber ejercer dominio sobre ella; esta práctica le permitirá descubrir que por medio del pensamiento es posible hacer la vida más noble, con sabiduría poner fin al dolor y con ese poder de dominio ayudar a la evolución de la humanidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

EL FUTURO DEL PASADO Y EL TIEMPO Por Carlos Pineda

 

 

Según Carl G. Jung la astrología tiene asegurado el reconocimiento por parte de la Psicología, porque ella, representa la sumatoria de todo el conocimiento psicológico de la antigüedad. La astrología trabaja con un ser humano real, observable, lo ve como un ente físico que vive aquí en la tierra, el cual lo podemos definir en el aquí y el ahora (tiempo real) acontecimientos, causas y lo define a través de lo: Físico-mental-espiritual.

SINCRONICIDAD, es un concepto que investigo JUNG (sincronización: espacio-tiempo) cuya significación es opuesto al de causalidad, pues esta describe la secuencia de los hechos mientras que la sincronicidad, trata la coincidencia de los acontecimientos.

En cuanto a la astrología los planetas tienen sus amistades y enemistades, es decir las relaciones angulares entre ellos (los aspectos y sus orbes) los relaciona para equilibrarlos o no. (Lo que hace que haya sincronicidad entre tiempo – espacio) es decir ocurren relaciones en el cosmos entre los planetas y el ser humano los percibe.

En el momento del nacimiento las relaciones entre el Sol y el Ascendente (cúspides de casas astrológicas topocentricas) se sincronizan y se corresponden con el modelo (arquetipo) psicológico de las potencialidades y debilidades de cada ser humano.

Se pueden determinar los procesos rítmicos (crisis existenciales) y cíclicos (ciclos en los cuales suceden), donde tienen lugar (casas astrológicas topocentricas) en el desarrollo de su comportamiento como especie; individual; en grupo; en su intención y ejecución; en sus emociones glandulares endocrinas y en sus realizaciones.

El ser humano tiende a la búsqueda de un orden, es decir a una respuesta lógica a la complejidad de su vida,  ya que él tiene y defiende su territorio, su vida (el Sol) como especie; tiene una imaginación cotidiana (su psiquis), la Luna, por eso fantasea, es poeta, se imagina situaciones. Tiene razonamiento lógico (Mercurio); también sus afectos (venus) incluye en cómo darlos y recibirlos, igualmente hace uso de su energía física (Marte) haciendo gala de su pugna con el mundo; también tiene autoridad, alegría, entusiasmo, expansión, lo cual es dado por (Júpiter); busca experiencia; disciplina, restricción que se lo manifiesta (Saturno), de igual manera tiene pensamiento analógico, cibernético, cambiable drásticamente, simbolizado por (Urano); desde que existe el ser humano ha sido y será: ritualista, religiosos, lo cual en indica por (Neptuno) y también busca transformaciones (Plutón) es decir cómo cambiar su ser ontológico quien lo ayudara a esa realización o deseo de cambio.

También nos dice JUNG  que  el futuro de la psicología como ciencia curativa radica en la reconstrucción de las conexiones perdidas entre los seres humanos de hoy y el Cosmos. La Astrología utilizada como debe ser, es decir como un elemento armonizador, sobre todo de LAS EMOCIONES, es un lenguaje eficaz y exacto en la supervivencia del SER HUMANO y hay que aprender a utilizarla personalmente porque es una herramienta de conocimiento personal y de evolución, pues ella incrementa y armoniza las relaciones y la comprensión entre los seres humanos.

TODO EL QUE ESTUDIA Y PRACTICA LA CONSULTA O TERAPIA-ASTROLOGICA DEBE TENER UN CONOCIMIENTO VIVENCIAL Y APRECIACION DE LOS SIGUIENTE.

  • Métodos para suavizar las defensas.

  • Como trabajar con las emociones, necesidades y fuerza arquetípicas reprimidas una vez que comienzan a expresarse.

  • Técnicas para trabajar con la imaginación, las fantasías y los sueños.

  • Teorías de psicodinámicas, psicopatologías y tipos de carácter más allá de lo que la Astrología nos puede ofrecer.

  • Como trabajar con los problemas de trasferencias y con su propia transferencia (proyecciones psicológicas)

  • Como alentar el crecimiento de un buen concepto de uno mismo.

  • Teorías del individuo dentro de un contexto total de la vida, crecimiento por la edad, su legado familiar, cultural, familiar, social, trabajo, medios profesionales. Vivencias personales e íntimas.

 

Cuando obtenemos más experiencia, al tratar con personas, necesitamos aumentar y profundizar nuestro conocimiento de cómo puede aplicarse mejor la Astrología para distintas circunstancias con las que tenemos que tratar.

Para ganar más autoconsciencia podemos hacernos varias preguntas con respecto a los aspectos de nuestro trabajo educacional, terapéutico, y para aconsejar. Las Siguientes preguntas pueden ser beneficiosas.

  • ¿Qué es lo que la persona anda buscando?

  • ¿Qué es lo que la persona está dispuesta escuchar?

  • ¿Cuál es la mejor manera de usar la información astrológica para ayudarle en su desarrollo, sentido de iniciativa, responsabilidad y participación en la vida?

  • ¿Cuál es el tipo y grado de exploración que se debe hacer con la psique de la persona en consulta (o personal)?

  • ¿Realmente necesita ayuda (terapia) o cual es el camino más apropiado para ofrecerle una opinión o ayuda?

  • ¿Cuáles son mis debilidades y fortalezas como astrologo?

  • ¿Estoy esperando ser capaz de cambiarle la vida, es esta una experiencia realista, o estoy buscando un cambio demasiado rápido?

 

Tenemos que ser más adeptos a usar técnicas exploratorias en la entrevista: Así, vemos la necesidad inmediata y la capacidad emocional de la persona, los conflictos, la motivación y bloqueos fundamentales, así como los roles y defensas confundidas, así como la dinámica inter-accional  entre la persona y nosotros, y el concepto básico según su manera de relación con su situación y la vida en general.

Hay que tener cuidado especial con el tema de las trasferencias y proyecciones psicológicas. Carl Jung en su libro “El hombre moderno en busca de su alma” trata este aspecto para ayudar un paciente. El astrologo también se cura así mismo.

Hay una gran diferencia entre usar el conocimiento Astrológico y el que la Astrología nos utilicé a nosotros, que es lo que ocurre cuando solo percibimos un destino determinista cercado y sin libre albedrio.  Por esta misma razón, en la Antigüedad se tuvo que apartar el ser humano del conocimiento astrológico, ya que este no le dejaba crecer y evolucionar, sino que lo estancaba y solo le ayudada a encontrar más excusas a su impotencia.

Ahora, el destino de la Astrología ha cambiado. Ayuda a los individuos confundidos o en momentos de confrontaciones a reintegrarse consigo mismo a través del entendimiento de sus patrones cíclicos; conocerse a sí mismos y obtener la capacidad espiritual de estructurar su propio tiempo y darse cuenta en sí mismos de la energía optima, sin el tiempo del Aquí y el ahora.

El presente el Aquí y el Ahora, es la única experiencia real, y la única que contiene la semilla espiritual que nos ayuda a transcender nuestro Karma del pasado.

“No tenemos karma con otras personas, sino solo con nosotros mismos. No tenemos Karma con el tiempo, solo en la forma que usamos el tiempo. No tenemos karma con el espacio solo con la forma de usar el espacio”

Es importante leer ciertos libros de Jung como: Los arquetipos del inconsciente colectivo, Anima-Animus, El hombre y sus símbolos, Energética psíquica y la esencia de los sueños.

 

Hno. Procyon

 

 

 

Nuestros Estudios

El ROSACRUCISMO DESDE MELQUISEDEC

 

De una manera universal la Orden Rosacruz de acuerdo al Orden de Melquisedec, estableció los cinco elementos bajo un código solar riguroso.

De la enseñanza dada por el fundador de civilizaciones, educador y una chispa del Regente de la Tierra Melquisedec: Oannes (Johannes/Ieouans/Juan).

 

MELQUISEDEC establece e instaura el Sacerdocio del Fuego; y en la Magia Ceremonial crea la Sagrada Eucaristía, o sea La Misa, que es la Comunión Sagrada con el Logos Solar.

Desde la antigüedad, tenían clara la función de los cuatro Elementos; que en toda Ceremonia se invocaban a sus Genios Regentes respectivos. En un bajo relieve Sumerio podemos apreciar, que el aire es simbolizado por un ave, la tierra por un becerro, el fuego por un león y el agua por el hombre, nótese que la mano del hombre toca la del león, fuego + agua = conciencia, de lo que resulta la vara o lanza o kundalini. Nótese en ese bajo relieve, que el fuego coexiste con el aire y la tierra con el agua.

Por Hno. Mayor Beth (Luz de Thelema Costa Rica)

San José Costa Rica 2017

ABRAXAS  Por Hno. Mayor Beth (Aula Lucis Capitular Luz de Thelema Costa Rica)

Abraxas es una divinidad gnóstica vinculada con un simbolismo astrológico, desde que Basilides Valentín de Alejandría, un célebre gnóstico, defendió el poder esotérico de su nombre, cuyo valor numérico da 365 (cifra de los días del año).

La “Numerología” (el sistema esotérico que trata del simbolismo matemático de las palabras) indica constantes numéricas que relacionan a Abraxas con las fuerzas cósmicas que regulan el ciclo solar y la posición de los siete planetas conocidos en ese momento. Su imagen, que aparece como amuleto en papiros y gemas de la Antigüedad, representa la unión sagrada y la ambigüedad de nuestra existencia, siendo su poder comparable al principio activo que moviliza a la naturaleza.

Como dios demiurgo o creador del mundo, Abraxas -sin ser el creador universal- es quien impulsa y ordena fuerzas contradictorias: el bien y el mal, la luz y la oscuridad; que están en constante pugna al interior del Ser humano.

Abraxas es acción, frente a él no hay nada sino lo irreal, por ello su naturaleza activa se despliega libre... Abraxas está por encima del Sol y por encima del Diablo... Si el Pleroma tuviera una esencia, Abraxas seria su manifestación... Es fuerza, duración, trasformación.

Los muertos avanzaron como niebla a través de los pantanos y gritaron: Háblanos más sobre el supremo Dios.

Abraxas es el Dios difícilmente reconocible, su poder es el supremo, pues el hombre no lo ve. Del Sol ve el Summum Bonum, del diablo el lnfinitum Malum. de Abraxas, sin embargo, la Vida indeterminada en todos los aspectos que es la madre del bien y del mal.

Tampoco podemos olvidar la presencia de Abraxas en la Teurgia; como palabra mágica relacionada con el Abracadabra que proviene de la frase hebrea: "Abreq ad hâbra" que significa: "Envía tu rayo hasta la muerte".

En un escrito de Carl Gustav Jung, que recopiló de Basilides de Alejandría, y que se titula: Jung el Gnóstico,  "Los siete sermones a los muertos" o "Septem Sermones ad Mortus". Este escrito lo regalaba en ocasiones a sus amigos, pero no permitía que lo publicaran. Jung tomó de los gnósticos el pensamiento en paradojas, y utilizaba terminología gnóstica como la palabra Abraxas para denominar a la divinidad.

Abraxas es una divinidad gnóstica vinculada con un simbolismo astrológico, desde que Basilides Valentín de Alejandría, un célebre gnóstico, defendió el poder esotérico de su nombre, cuyo valor numérico da 365 (cifra de los días del año).

La “Numerología” (el sistema esotérico que trata del simbolismo matemático de las palabras) indica constantes numéricas que relacionan a Abraxas con las fuerzas cósmicas que regulan el ciclo solar y la posición de los siete planetas conocidos en ese momento. Su imagen, que aparece como amuleto en papiros y gemas de la Antigüedad, representa la unión sagrada y la ambigüedad de nuestra existencia, siendo su poder comparable al principio activo que moviliza a la naturaleza.

Como dios demiurgo o creador del mundo, Abraxas -sin ser el creador universal- es quien impulsa y ordena fuerzas contradictorias: el bien y el mal, la luz y la oscuridad; que están en constante pugna al interior del Ser humano.

Abraxas es acción, frente a él no hay nada sino lo irreal, por ello su naturaleza activa se despliega libre... Abraxas está por encima del Sol y por encima del Diablo... Si el Pleroma tuviera una esencia, Abraxas seria su manifestación... Es fuerza, duración, trasformación.

Los muertos avanzaron como niebla a través de los pantanos y gritaron: Háblanos más sobre el supremo Dios.

Abraxas es el Dios difícilmente reconocible, su poder es el supremo, pues el hombre no lo ve. Del Sol ve el Summum Bonum, del diablo el lnfinitum Malum. de Abraxas, sin embargo, la Vida indeterminada en todos los aspectos que es la madre del bien y del mal.

Tampoco podemos olvidar la presencia de Abraxas en la Teurgia; como palabra mágica relacionada con el Abracadabra que proviene de la frase hebrea: "Abreq ad hâbra" que significa: "Envía tu rayo hasta la muerte".

En un escrito de Carl Gustav Jung, que recopiló de Basilides de Alejandría, y que se titula: Jung el Gnóstico,  "Los siete sermones a los muertos" o "Septem Sermones ad Mortus". Este escrito lo regalaba en ocasiones a sus amigos, pero no permitía que lo publicaran. Jung tomó de los gnósticos el pensamiento en paradojas, y utilizaba terminología gnóstica como la palabra Abraxas para denominar a la divinidad.